Amaneceres en la Serra de Tramuntana: rutas de senderismo para hacer antes del calor de agosto
Hay una Mallorca que solo existe entre las cinco y las siete de la mañana: la de la Serra de Tramuntana en penumbra, el aire todavía fresco de la noche y el mar cambiando de color a medida que el sol asoma por detrás de la montaña. En agosto, cuando el mediodía aprieta y los senderos se llenan de calor y de gente, madrugar deja de ser un sacrificio para convertirse en la mejor manera de disfrutar de la sierra: en silencio, con luz suave y con las piernas descansadas antes de que el termómetro se dispare.
Por qué caminar con las primeras luces
Salir antes del amanecer tiene ventajas muy concretas en pleno verano. Las temperaturas son varios grados más bajas que a media mañana, los tramos de piedra —tan característicos de la Serra de Tramuntana, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2011— no han empezado a acumular calor, y es mucho más probable cruzarse con una cabra montés o un halcón que con otro grupo de senderistas. A cambio, conviene salir con margen: llevar una linterna frontal para el primer tramo, comprobar la previsión del tiempo la noche anterior y calcular la hora de inicio para llegar al mirador principal justo cuando sale el sol.
La Trapa, el amanecer sobre Sa Dragonera
Si hay una ruta pensada para ver amanecer en el suroeste de la isla, es La Trapa. El itinerario, circular y de dificultad moderada, arranca en Sant Elm —a menos de veinte minutos en coche desde el hotel— y recorre unos 9 kilómetros con un desnivel de entre 350 y 450 metros, según la variante elegida, en torno a dos horas y media de marcha según los datos oficiales de la ruta.
El camino atraviesa el Vall de Sant Josep, donde a comienzos del siglo XIX un grupo de monjes trapenses —expulsados de Francia tras la Revolución y más tarde de la ocupación napoleónica— construyó en apenas una década los bancales y el monasterio que hoy dan nombre al lugar. Desde 1980, la finca pertenece al GOB (Grup Balear d'Ornitologia i Defensa de la Naturalesa), que la adquirió mediante suscripción popular para evitar su urbanización y que sigue restaurando el molino y las ruinas del monasterio.
El tramo final, conocido como el Pas de sa Trapa, exige trepar unas rocas con las manos, pero la recompensa llega enseguida: desde el mirador de Cap Fabioler se domina el perfil entero de Sa Dragonera, que al amanecer se recorta contra un mar todavía gris antes de encenderse en tonos dorados. Quienes quieran alargar la excursión pueden bajar hasta la Torre de Cala en Basset, una torre de vigilancia del siglo XVI frente al mar.
Consejos antes de salir
Calzado de montaña, agua suficiente (no hay ningún punto de avituallamiento en el camino), protector solar para la vuelta y ropa ligera de abrigo para el primer tramo, cuando todavía no ha salido el sol. Si preferís una ruta más corta o buscáis otras alternativas por la zona, en nuestro artículo sobre las mejores rutas de senderismo en Andratx encontraréis más opciones adaptadas a distintos niveles. Para el contexto general de la sierra, la Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad reúne 90 kilómetros de caminos de piedra en seco que conectan pueblos, torres y miradores como el de La Trapa.
Vuelta a La Pérgola
Después de una caminata que empieza de madrugada, lo normal es estar de vuelta a media mañana, con tiempo por delante para desayunar con calma y refrescarse en la piscina antes de que el calor de agosto se instale del todo. Nuestras habitaciones están pensadas para ese descanso, y el equipo de servicios puede ayudaros a organizar la logística de la excursión, desde el transporte hasta recomendaciones de última hora sobre el estado del sendero. Contactad con nosotros si queréis que os preparemos el plan completo.
