El segundo verano del mar: bañarse en septiembre
Hay un momento, entrado septiembre, en el que el mar parece guardar un secreto. Los días se acortan, las tardes traen esa luz dorada tan particular del Mediterráneo a final de temporada, y sin embargo el agua sigue ahí, cálida, esperando. Quien se anima a bañarse en Port d'Andratx durante estas semanas descubre algo que muchos visitantes de julio y agosto nunca llegan a sentir: el verdadero segundo verano del mar.
Por qué el agua está más cálida ahora que en junio
Puede parecer contraintuitivo, pero el mar de septiembre es, en muchos años, más templado que el de pleno junio. La explicación está en la inercia térmica del agua: el Mediterráneo ha pasado todo el verano acumulando calor, capa a capa, y lo libera muy despacio. El agua en las costas de la isla puede rondar los 24-25°C durante este mes, una temperatura que la mayoría de los bañistas percibe como agradablemente cálida; de hecho, quien haya nadado en julio o agosto apenas notará diferencia al entrar en el agua ahora. Mientras tanto, el aire empieza a perder el bochorno del verano, las noches se vuelven más suaves y las playas se vacían, porque el curso escolar ya ha comenzado en la mayoría de los países de origen de nuestros visitantes.
El veranillo de San Miguel: un segundo verano con nombre propio
En España este fenómeno tiene incluso nombre propio: el veranillo de San Miguel, también conocido como veranillo del membrillo, que suele aparecer a finales de mes coincidiendo con la festividad de este santo, el día 29 de septiembre. Durante unos días, el sol y el calor regresan como si el verano no se hubiera marchado del todo, invitando de nuevo a sacar el bañador y la toalla de playa. No se repite cada año con la misma intensidad —los meteorólogos coinciden en que depende de la posición de un anticiclón sobre Europa— pero cuando llega, confirma lo que en el suroeste de Mallorca ya intuíamos: septiembre puede regalar una segunda oportunidad de verano, esta vez sin prisas.
Calas a un paso del puerto
Una de las ventajas de alojarse en Port d'Andratx es que el mar empieza casi en la puerta de casa. A pocos minutos a pie desde el puerto se llega a Cala Llamp, Cala Moragues y Cala d'Egos, tres calas de aguas cristalinas rodeadas de pinos y villas discretas, perfectas para un baño rápido antes o después de pasear por el paseo marítimo. En septiembre, sin las embarcaciones ancladas de pleno agosto ni las colchonetas de las familias, el silencio se nota casi tanto como el agua templada bajo los pies. Si prefieres calas algo más recogidas, con un poco más de camino hasta llegar, en nuestro post sobre las calas escondidas del suroeste de Mallorca encontrarás varias propuestas para explorar con calma.
Camp de Mar, para quienes prefieren la arena
Si el plan es un baño relajado, sin rocas ni escaleras de por medio, Camp de Mar sigue siendo una apuesta segura. Su arena dorada y sus aguas poco profundas la convierten en una de las playas más cómodas del municipio de Andratx, y en septiembre, con la mayoría de las tumbonas libres y el chiringuito funcionando a otro ritmo, se disfruta con una tranquilidad que en agosto resulta casi imposible de encontrar.
Un baño que sabe a final de temporada
Bañarse en septiembre tiene algo de ritual de despedida: es el último tramo del año en el que el Mediterráneo se deja disfrutar sin prisas, sin aglomeraciones y con una luz que solo esta época sabe regalar. Después de un baño así, nuestras habitaciones están listas para que sigas disfrutando del descanso, y nuestro equipo estará encantado de recomendarte, a través de nuestros servicios, el mejor momento del día para cada cala. Contáctanos si quieres que te ayudemos a organizar tu propio segundo verano.
