Migración de otoño en Sa Dragonera: cuando el cielo se llena de alas
Frente a Sant Elm, Sa Dragonera parece dormir todo el año, con su lomo de piedra tendido sobre el mar. Pero cuando llega el otoño, el dragón despierta. Los días se acortan, la luz se vuelve dorada y los senderos de la isla recuperan su calma. Por encima de ellos empieza a pasar algo que la mayoría no ve: miles de aves que cruzan el Mediterráneo camino de África y que, durante unas semanas, llenan de alas el cielo del suroeste de Mallorca.
La última tierra antes del mar abierto
La explicación está en el mapa. Sa Dragonera ocupa el extremo suroccidental de Mallorca, y por esa punta se canaliza buena parte del flujo migratorio que atraviesa la isla. Para un ave que viaja hacia el sur, es la última orilla antes del mar abierto. Si llega cansada, es un lugar donde reponer fuerzas. No es casualidad que todo el parque, junto con una amplia franja marina, esté declarado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) dentro de la Red Natura 2000.
La ficha oficial del Parque Natural lo deja claro: octubre es, junto con abril, el mes en que la migración alcanza su punto álgido. Es el mejor momento para descubrir la riqueza de aves que guarda la isla.
El halcón de Eleonor, el anfitrión que espera a los viajeros
Si Sa Dragonera tiene un personaje principal, ese es el halcón de Eleonor (Falco eleonorae), el falcó marí de los mallorquines. Pasa el invierno en Madagascar, a miles de kilómetros, y cada primavera vuelve a los acantilados de la isla para criar. Aquí vive la población más numerosa de esta rapaz en todo el archipiélago.
Su secreto es la paciencia. Según SEO/BirdLife, este halcón espera hasta finales de julio o principios de agosto para reproducirse. Así sus pollos nacen justo cuando empiezan a pasar las pequeñas aves migratorias, que los adultos cazan sobre el mar para alimentarlos. A mediados de septiembre los pollos ya crecen en los acantilados, y con la migración de otoño toda la colonia emprende su propio viaje hacia el sur. Durante las primeras semanas del otoño todavía es posible verlos planear junto a las paredes de roca.
La migración que ocurre de noche
Buena parte de este viaje sucede mientras dormimos. En 2021 y 2022, Sa Dragonera acogió el primer estudio de migración nocturna de aves realizado en Baleares. Una grabadora instalada junto al Far de Llebeig registró, noche tras noche, los reclamos de las aves que cruzaban la isla en la oscuridad. En la primera campaña se identificaron 6.671 ejemplares de 70 especies, y 13 de ellas nunca se habían citado en el parque. En otoño, la especie más abundante fue el zorzal común, seguida de la lavandera boyera y el petirrojo. El informe completo está disponible en la web de Sa Dragonera Blava.
De día, la banda sonora corre a cargo de las gaviotas patiamarillas. Con algo de suerte y unos prismáticos, también pueden aparecer la gaviota de Audouin o la pardela balear, una de las pocas aves endémicas de las islas.
Cómo salir al encuentro de las aves
Desde Port d'Andratx, Sant Elm está a unos 15 minutos en coche, y desde su pequeño muelle el barco tarda otro cuarto de hora en llegar a Cala Lladó. Vale la pena subir a la primera salida de la mañana, cuando las aves están más activas y la luz es más suave. Lleva prismáticos, agua y algo de comer, porque en la isla no hay servicios.
Una vez en tierra, el camino hacia el Far de Llebeig recorre la isla hacia el sur y lleva al mismo lugar donde se escuchó la migración nocturna. Si los faros te atraen, tienes más ideas en nuestra ruta por los faros más bonitos de Mallorca.
Antes de salir, conviene consultar los horarios en la web del Consell de Mallorca. Los barcos regulares funcionan aproximadamente de marzo a octubre, y el parque ajusta sus horas de visita según la temporada. Y una vez allí, sigue siempre los itinerarios señalizados, porque los acantilados son el hogar de muchas de estas aves.
No hace falta desembarcar para vivir la migración. Una tarde de otoño en la costa de Sant Elm, mirando al cielo mientras cae la luz, puede ser igual de memorable. Y si quieres conocer a otros habitantes de la isla, como la lagartija de Lilford, te los presentamos en 7 animales autóctonos que sólo verás en Mallorca.
Un otoño para mirar hacia arriba
La migración de otoño nos recuerda que Mallorca forma parte de un viaje mucho más grande que la propia isla. Cuando vuelvas de Sa Dragonera, nuestras habitaciones te esperan para descansar, y en recepción te ayudaremos a organizar la excursión a través de nuestros servicios. ¿Tienes dudas sobre fechas o traslados? Escríbenos y preparamos juntos tu otoño en el suroeste de Mallorca.
