Un día en Sant Elm desde La Pérgola: playa, paseo y vistas a Sa Dragonera
A diferencia de otros destinos más concurridos, Sant Elm conserva un ritmo pausado, incluso en verano. Entre mar y montaña destaca por esa identidad de pueblo costero mediterráneo.
Lleno de rincones con encanto, se pueden disfrutar de diferentes actividades en familia, en pareja o con amigos. A espaldas del pueblo se elevan las laderas que conducen a La Trapa, mientras que frente al horizonte aparece una isla que recuerda a un dragón descansando sobre el Mediterráneo, Sa Dragonera.
Desde La Pérgola Aparthotel proponemos una jornada para descubrir Sant Elm entre aguas cristalinas, paseos donde se respira tranquilidad y una de las vistas más reconocibles de toda la isla.
Una excursión lejos del bullicio de Mallorca
El día empieza desde la tranquilidad de La Pérgola Aparthotel, disfrutando del desayuno mientras el suroeste de Mallorca comienza a despertar lentamente.
El destino se encuentra a tan solo 9 km del hotel y, a medida que se recorre la carretera, el paisaje se abre paso entre mar y montaña, dando lugar a este pueblo tan pintoresco.
Llegar temprano, entre las 08:00 y las 09:00, permite recorrer las calles frente al mar antes de que empiece el ambiente de verano, cuando todavía conservan un ritmo más pausado.
Si hay algo que caracteriza a la costa de Sant Elm es la completa calma del agua, convirtiéndose en el escenario perfecto para una salida en kayak o paddle surf.
Desde el mar, el paisaje adquiere otra perspectiva: pequeñas calas escondidas, cuevas, vegetación mediterránea y paredes de roca que rompen en el mar, todo esto mientras la Dragonera permanece inmóvil en el horizonte.
En diferentes empresas de la zonaes posible reservar tours guiados en kayak o paddle surf, con especialistas que conocen la zona y sus rincones más recónditos, pero si ese día os sentís más aventureros, también se puede alquilar el material y explorar libremente. Lo más recomendable es dedicar al menos dos horas y media para conocer todos los rincones del litoral sin prisas y disfrutar tranquilamente de las vistas.
Descanso al ritmo mediterráneo
Después de recorrer la costa desde el mar llega el momento de disfrutar de "Sa Gran", la playa principal del pueblo. Combina arena fina con aguas turquesas y San Dragonera ocupando el horizonte. Este momento del día es para relajarse y tomar el sol, entre baños, antes de ir a comer.
A medida que avanza la mañana, el paseo marítimo y las terrazas se van llenando de gente, dando paso a un Sant Elm más vivo, aunque nunca sobresaturado.
El pueblo de Sant Elm recibe su nombre por el santo patrón de los marineros y pescadores, lo que indica la importante tradición pesquera que hay detrás. Esta tradición se nota en los restaurantes, muchos dedicados al producto del mar.
Una de las mejores formas de descubrir esta tradición gastronómica es sentarse en una terraza frente al mar con la compañía de tu familia o amigos, probando platos de cultura mediterránea. Existe una amplia oferta gastronómica para degustar lla cocina marinera de la isla, especialmente a través de sus arroces de pescado y marisco.
Después de la sobremesa toca ir a la otra playa de arena, "Sapetita", más pequeña y tranquila, para terminar de digerir la comida, descansar y reponer fuerzas para la próxima actividad.
Descubrir el silencio bajo el mar
La costa de Sant Elm tiene una magia que no se encuentra en muchos sitios, tal vez sea por la cantidad de leyendas que se cuentan sobre Sa Dragonera o por la serenidad del mar. Por eso gran parte de la experiencia se vive junto al Mediterráneo, pero en este caso debajo de él.
Bajo la superficie, Sant Elm revela un paisaje completamente diferente. Practicar snorkel aquí es más que una actividad física, es un momento para detenerse, observar y dejar que el tiempo avance lentamente entre aguas turquesas y praderas de posidonia.
El sitio de partida se encuentra a menos de 15 minutos andando desde "Sa Petita". Se trata de la cala "EsConills", una playa de guijarros, mucho más salvaje, creando el escenario perfecto para explorar el fondo marino.
Las condiciones habituales del agua de Sant Elm suelen ser ideales para practicar snorkel. Sin embargo, en días de viento pueden aparecer pequeñas corrientes, por lo que es recomendable revisar el estado del mar antes de entrar al agua y mantenerse cerca de la costa.
El fondo marino forma parte de la esencia natural de Sant Elm, es único y debe seguir así. Por eso disfrutarlo también implica respetarlo, cuidando la flora y fauna que habita bajo la superficie.
Aunque las horas pasan casi sin darse cuenta entre baños y aguas cristalinas, es importante dejar atrás Cala Conills antes de que empiece a caer la tarde para continuar la jornada como merece, ya que todavía queda uno de los momentos más especiales del día, frente a Sa Dragonera.
El último reflejo del día sobre el Mediterráneo
El día se despide de una forma memorable junto al paseo marítimo por la tarde, cuando la luz empieza a caer lentamente sobre el Mediterráneo, y el pueblo muestra una de sus imágenes más bonitas.
Durante el atardecer, el cielo se tiñe de tonos dorados, las terrazas se llenan de vida y el paseo adquiere una atmósfera más melancólica. Sant Elm es uno de los mejores sitios de Mallorca para ver la puesta de sol, donde poco a poco se esconde detrás de la isla de la Dragonera.
Después del paseo frente al mar sugerimos cenar en Es Raor, un restaurante famoso por su mano con el pescado, con una terraza situada a nivel del mar. Es un momento para disfrutar de diferentes pescados frescos, mientras las vistas acompañan, con los barcos llenando la costa de Sant Elm y una vez más Sa Dragonera como protagonista.
La Pérgola como lugar de desconexión
Para cuando el día termina, La Pérgola se convierte en el refugio ideal, a pocos minutos en coche. Para descansar y coger fuerzas para seguir descubriendo los rincones más salvajes de la isla.
