Mallorca en familia: los planes más fáciles para disfrutar la isla desde el Port d'Andratx
Si alguien te pregunta dónde quedarse con niños en Mallorca y quiere estar lejos del caos de las grandes zonas turísticas pero sin renunciar a nada, la respuesta casi siempre es la misma: el suroeste de la isla. Y si además tienes base en el Aparthotel La Pérgola, en el Port d'Andratx, ya tienes medio viaje resuelto.
Lo bueno de quedarse por aquí es que la isla se te abre de una manera muy diferente a la que te imaginas antes de llegar. Nada de aglomeraciones, nada de tener que madrugar para pillar sitio en la playa. El ritmo es otro.
Empieza el día sin prisa: el puerto de Andratx a primera hora
Una de las cosas que más gusta a las familias que vienen por primera vez es descubrir que el Port d'Andratx está prácticamente al lado. A pie, en menos de diez minutos, ya estás paseando por el muelle viendo los veleros. A esa hora, antes de que llegue el calor, los críos pueden corretear sin problema y los mayores tomarse un café tranquilos mirando el agua.
El puerto es bonito de verdad, no de postal artificial. Hay barcos de pesca, hay yates, y hay una mezcla de gente local y viajeros que hace que todo tenga un ambiente muy agradable. Si quieres desayunar fuera, hay un par de terrazas que abren temprano y sirven el típico pa amb oli mallorquín, que para los niños suele ser un descubrimiento muy bien recibido. Y si prefieres quedarte en el hotel, te recomendamos leer nuestro post sobre qué hacer en Port d'Andratx al atardecer para planificar la vuelta con calma.
La playa de Camp de Mar: la más fácil con niños pequeños
Si tienes peques, esta es tu playa. Camp de Mar está a unos diez minutos en coche desde La Pérgola y es de las pocas de la zona que tiene arena fina y entrada al agua muy suave, sin rocas ni corrientes. Es pequeña y resguardada, lo que la hace perfecta para los que todavía no nadan solos.
Lo que no te dicen los buscadores de hoteles es que hay un puente de madera que lleva a una islita en medio de la bahía con un restaurante encima. A los niños les parece una auténtica aventura cruzarlo. Métetelo en el bolsillo como plan de tarde.
Sant Elm y la isla Dragonera: una excursión que no se olvida
Si los niños tienen ya unos años y les gusta explorar, dedica una mañana a Sant Elm. Es un pueblo pequeño al final de la carretera, con una playa tranquila y vistas directas a la isla Dragonera, que es una reserva natural deshabitada con forma de dragón durmiendo (cosa que hay que explicarles antes de llegar para que la busquen con los ojos bien abiertos).
Desde el embarcadero salen excursiones en barco hasta la isla. No es caro, no es largo, y es de esas cosas que los críos recuerdan mucho tiempo. Desde La Pérgola podéis organizar el traslado fácilmente: consultad los servicios de alquiler y excursiones disponibles para huéspedes.
La Tramuntana sin agobios: Valldemossa a media mañana
Mallorca tiene dos caras: la costa y la montaña. Si queréis explorar los pueblos del interior, no os perdáis nuestro post sobre qué ver en Andratx y alrededores, que es el punto de partida perfecto antes de subir a la sierra.
La Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, parece intimidante en el mapa pero es muy accesible desde el suroeste. El truco es salir antes de las diez. Valldemossa merece la visita: es bonito, está bien conservado y tiene el tamaño justo para recorrerlo en un par de horas sin que nadie se canse. Hay una heladería en la plaza que lleva décadas funcionando. Ya sabes cómo termina eso con niños delante.
Si prefieres algo más tranquilo y menos turístico, Estellencs o Banyalbufar son dos alternativas que casi nadie conoce y que tienen unas vistas al mar desde la montaña que quitan el hipo.
Un día de parque acuático: la opción infalible
Cuando el plan es simplemente que los niños lo pasen en grande sin complicaciones, los parques acuáticos de la isla son la respuesta. En el blog tienes toda la información sobre los mejores parques acuáticos de Mallorca para elegir el que más encaje con la edad de los críos y la distancia desde el hotel.
Tardes de piscina y no pasa nada
Aquí hay que ser honesto: a veces los mejores días de vacaciones en familia son los que no tienes ningún plan. La Pérgola tiene piscina para adultos, piscina para niños y jardines donde no pasa nada si te quedas hasta la hora de cenar sin haber visto un monumento. Y si los mayores quieren un momento para ellos mientras los niños chapotean, el Blue Spa está ahí para eso.
Los hoteles que funcionan bien con familias son los que permiten ese ritmo. Que los niños puedan estar en el agua sin que nadie mire el reloj, que los mayores puedan leer sin sentirse culpables por no aprovechar el día. Eso también es aprovechar el día.
Si tenéis pensado venir varios días, echad un vistazo a las habitaciones y apartamentos disponibles — con cocina equipada en los apartamentos, la logística con niños se simplifica mucho.
Una cena en el pueblo: no hace falta ir lejos
Para cenar, el Port d'Andratx tiene opciones para todos los gustos y bolsillos. No es de esos sitios donde todo está pensado para turistas: hay restaurantes de toda la vida donde se come bien y sin artificios. Si buscas algo más tranquilo, pide en recepción recomendaciones de temporada, que suelen tener bastante claro dónde va la gente del lugar.
Y si una noche los niños están agotados y nadie tiene ganas de salir, tampoco pasa nada. Para algo tienen cocina en el apartamento.
En resumen: el suroeste de Mallorca no es el rincón más famoso de la isla, y precisamente por eso funciona tan bien para venir en familia. Tienes playa, montaña, un puerto con carácter, excursiones sin complicaciones y la tranquilidad de que al final del día hay una piscina y una terraza esperándote. Difícil pedir más.
